Algunas películas llegan por sorpresa y dejan una huella imborrable, mientras que otras se ven venir a kilómetros de distancia. La bola negra parece pertenecer a este último grupo. La cinta, dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi —el equipo creativo conocido en España como «Los Javis»—, se estrenó en la sección oficial del Festival de Cannes de 2026 y fue recibida con una ovación de dieciséis minutos. Es un detalle significativo: una ovación de esa duración no se regala por cortesía en Cannes, donde la distancia es prácticamente un idioma oficial.
Los Javis compartieron el premio al mejor director en Cannes con el cineasta polaco Paweł Pawlikowski. Tras su paso por los festivales de Telluride y Toronto, se anunció que España había seleccionado la película como candidata al Óscar a la mejor película internacional de 2027. Aunque tal vez no fuera plenamente consciente de ello, el cine español parecía llevar años esperando este momento.
La trama se basa en una obra inconclusa del poeta granadino Federico García Lorca, fusilado al comienzo de la Guerra Civil en 1936; tanto el título como la esencia del proyecto provienen de ese texto inacabado. La película narra las vidas de tres hombres en tres épocas distintas —1932, 1937 y 2017—, unidos por el amor, el sufrimiento y lo que el filme denomina «herencia». Es algo más que una simple metáfora: esta estructura invita al espectador a reflexionar sobre aquello que se transmite de generación en generación sin necesidad de mencionarlo explícitamente.
El reparto es, por decirlo suavemente, impresionante. Encabezan la lista Penélope Cruz y Glenn Close, una combinación que por sí sola genera gran expectación. Sin embargo, la elección de Guitarricadelafuente para interpretar a Sebastián —cuya historia se desarrolla en 1937— es quizá la decisión más intrigante de Los Javis.
El cantautor valenciano, cuyo nombre real es Álvaro Lafuente Calvo, no tenía experiencia previa en la actuación; aun así, se pensó en él desde el momento en que se escribió el papel. Fue una apuesta arriesgada, pero parece haber dado sus frutos. La interpretación fue solo una de las facetas de Guitarricadelafuente.
Inspirándose en la última carta de García Lorca y en las emociones no expresadas de su personaje, compuso “La nieve”, una canción original para la película. Tanto la película como la canción han sido nominadas al Óscar en la categoría de Mejor Canción Original. No es precisamente un comienzo discreto, ya que supone su debut cinematográfico con dos candidaturas simultáneas al reconocimiento.

Las palabras que Ambrossi pronunció en Cannes, apenas unas horas antes del estreno mundial, tienen una resonancia especial. Su objetivo era crear la mayor película posible en España: una superproducción con aspiraciones de cine de autor, protagonizada por actores gais que interpretan a personajes gais. “Cuando yo era niño, no había superproducciones protagonizadas por hombres gais”, afirmó. Aunque es una declaración sencilla, transmite mucho sobre los objetivos del filme y sobre lo que históricamente ha faltado tanto en el cine español como en la industria en general.
El 16 de octubre, Netflix estrenará La bola negra en salas de cine. Posteriormente, estará disponible en streaming durante 47 días, a partir del 2 de diciembre. Se trata del periodo de exclusividad en salas más largo de Netflix en España, lo que indica que la compañía considera realmente que la película tiene potencial comercial y posibilidades de ganar premios. Además, la cinta inaugurará el 15 de octubre el NewFest, un festival de cine LGBTQ+ en Nueva York.
Puede que La bola negra no sea perfecta. Siempre existe el riesgo de que una película de dos horas y media, con tres líneas temporales y una amplia variedad de temas, resulte agotadora. Sin embargo, también podría ser precisamente el tipo de película que el cine español necesitaba producir: ambiciosa, inquietante, con una sólida base histórica y dispuesta a decir cosas que otros preferirían callar. Lorca era muy consciente de ello. “Los Javis” parecen seguir el mismo camino.

