Hay algo en la vida sentimental de Isabel Díaz Ayuso que la diferencia de la de casi todos los presidentes autonómicos de España. La gente habla de su relación en público, en el Parlamento y en las noticias. No siempre ha sido así, pero con el tiempo se ha convertido en un tema de interés público.
Alberto González Amador es un empresario andaluz que vive en Madrid y que sale con Ayuso desde 2021. Está divorciado y tiene tres hijos. Se mantiene al margen de la vida pública y no tiene ninguna implicación en la política. Anteriormente ha trabajado como consultor y en el sector privado. Cuando la relación se hizo pública, los medios de comunicación ofrecieron una descripción bastante básica del hombre: era un empresario de unos 40 años sin historial político. Si las cosas hubieran sido diferentes, nadie le habría prestado atención.
Pero la situación no permitía ese tipo de libertad. González Amador fue acusado de fraude fiscal por un importe total de algo más de 350 000 € por la Fiscalía Provincial de Madrid en 2024. El fraude se produjo durante los ejercicios fiscales de 2020 y 2021. Se les acusó de utilizar facturas falsas, de dirigir empresas que quizá no estuvieran operando y de planear una forma de pagar menos impuestos durante la pandemia. Tras llegar a un acuerdo que incluía ocho meses de prisión y el pago de casi 500 000 €, el juez encargado del caso suspendió el proceso para decidir si debían presentarse más cargos.
La situación hace que este caso sea más grave que una investigación fiscal habitual. Como presidenta de una comunidad autónoma que defiende la reducción de impuestos, Ayuso es bien conocida por sus opiniones al respecto. Tanto personas de la oposición como gran parte de la opinión pública han advertido la conexión entre sus declaraciones y los problemas legales de su pareja. En respuesta, afirmó que nunca se había involucrado en ningún contrato público en el que participaran personas de su círculo más cercano y que el caso forma parte de lo que ella denominó una «operación política» en su contra.

Es posible que la cobertura mediática del caso haya hecho que algunos aspectos parezcan más importantes de lo que realmente son. Por otro lado, es cierto que, como empresario, resulta difícil separar a González Amador del debate sobre los límites entre la vida privada y la pública cuando está en juego un cargo de alto perfil. Y el problema de la vivienda tampoco ha ayudado a calmar los ánimos.
El piso del barrio de Chamberí en el que González Amador y su esposa habían vivido desde 2023 se puso a la venta a finales de julio de 2026. El precio de venta era de unos 1,7 millones de euros. Él había comprado esta vivienda en 2022, cuando valía poco más de la mitad de esa cantidad. Al mismo tiempo que se conocía la noticia, se desató una gran polémica por la compra por parte del Gobierno regional de un ático en el mismo barrio, que, según se decía, iba a ser utilizado por Ayuso como despacho provisional. Ambas transacciones se produjeron al mismo tiempo, lo que dio pie a todo tipo de especulaciones. El equipo de la presidenta afirmó que no existía ninguna relación entre ambas.
Esta historia resulta interesante por una razón distinta al propio escándalo. Lo que llama la atención es la rapidez con la que la esfera privada se convierte en pública cuando entra en juego un cargo público. Antes de salir con González Amador, Ayuso mantenía una relación con el peluquero Jairo Alonso. La relación duró hasta noviembre de 2020, pero casi nadie lo sabía. En cambio, su relación actual ha dado lugar a preguntas parlamentarias, interpelaciones y artículos de opinión. Los antecedentes del hombre y el clima político en el que se desarrolla la relación marcan la diferencia.
| Dato | Información |
|---|---|
| Nombre de la pareja | Alberto González Amador |
| Origen | Madrid, con raíces andaluzas |
| Estado civil previo | Divorciado |
| Hijos | Tres |
| Inicio de la relación | 2021 |
| Relación anterior de Ayuso | Jairo Alonso (peluquero, hasta noviembre de 2020) |
| Matrimonio anterior de Ayuso | Sergio Hernández (2008–2011) |
| Caso judicial | Presunto fraude fiscal de 350.951 euros (ejercicios 2020–2021) |
| Acuerdo previo con Fiscalía | 8 meses de cárcel y pago de 491.000 euros (paralizado por la jueza) |
| Vivienda compartida | Piso en Chamberí, Madrid (desde 2023) |
| Estado del piso en 2026 | Puesto en venta por 1,79 millones de euros |
| Polémica inmobiliaria adicional | Compra de ático de lujo por el Gobierno regional para uso oficial temporal de Ayuso |
| Residencia del barrio | Chamberí, uno de los distritos más exclusivos de Madrid |
En medio de todo este revuelo, sigue habiendo una pareja que lleva años conviviendo bajo la atenta mirada de los medios de comunicación en un piso del Chamberí que ahora está en venta. Ella sigue al frente de la región más poblada de España y él sigue esperando la fecha de su juicio. Es difícil saber cómo afecta todo esto a la relación a nivel personal. Aún no se sabe si la pareja sigue junta o si el estrés del caso les ha llevado a separarse. Algunos medios han insinuado que se están distanciando, pero ninguna fuente directa lo ha confirmado con certeza. Está claro que la historia de Isabel Díaz Ayuso y su pareja aún no ha terminado.
