Todo empezó con una foto que nadie se esperaba. En mayo de 2021, la portada de la revista «Lecturas» mostraba a Isabel Díaz Ayuso y a un hombre que la mayoría de la gente no conocía paseando juntos por Ibiza bajo el sol de finales de primavera. Se llamaba Agustín González Amador. Un profesional sanitario de Madrid con raíces andaluzas, divorciado y con tres hijos. Un perfil sin historial mediático ni bombo publicitario, y que no parecía tener ningún motivo para convertirse en tema de conversación a nivel nacional. Pero las cosas no salieron según lo previsto.
Se percibía un claro malestar en la respuesta de Ayuso. Fue sincera en el programa de Bertín Osborne al decir que él no era famoso y que quería mantener esa parte de su vida en la intimidad. Era lo correcto. Pero cuando eres presidenta de la Comunidad de Madrid y los medios de comunicación están siempre encima de ti, tu vida personal no dura mucho tiempo. González vivía en la ciudad de la que Ayuso era responsable y era tres años mayor que ella. Además, había estado divorciada. Estos detalles, que no tenían relevancia en ningún otro contexto, fueron explotados por la prensa durante semanas.

La relación era oficial, aunque ninguno de los dos lo dijera en voz alta. Se les vio juntos en el Festival de la Hispanidad en octubre de 2021, donde también se celebraba el evento conocido como «Pequeña Cuba». Eso bastó; no hacía falta ningún comunicado oficial. Se les había visto juntos en Madrid, lo que acabó con unos rumores y dio pie a otros nuevos. González intentó mantenerse al margen de los focos en la medida de lo posible, evitando hacer muchas apariciones públicas o declaraciones y manteniendo un perfil bajo con mucha disciplina. Hay algo casi impactante en ello, sobre todo ahora, cuando todo el mundo quiere estar cerca del poder.
En enero de 2023, una nueva foto los mostraba almorzando en la terraza del Hard Rock Hotel Madrid, acompañados de dos de sus hijos. Era una escena tranquila de fin de semana en casa, sin muestras públicas de emoción. Las cámaras, sin embargo, seguían allí. En julio de ese mismo año, Ayuso recibió la peor y más personal de las noticias: había perdido al bebé a las ocho semanas. Un martes se sometió a una intervención quirúrgica. El jueves siguiente acudió a la sesión plenaria de la Asamblea de Madrid. Ser abierta y firme al mismo tiempo dice mucho de cómo ve ella su lugar en la vida pública. No está del todo claro si lo hizo por fortaleza, por sentido del deber o simplemente porque así es como funciona.
Lo que ocurrió a continuación complicó las cosas más de lo que a ambos les hubiera gustado. El nombre de González Amador empezó a aparecer en las noticias por problemas legales: está siendo investigado por un presunto fraude fiscal relacionado con su trabajo. Según las informaciones, habría facturado una gran cantidad de dinero al grupo Quirónsalud entre 2021 y 2023 sin pagar los impuestos correspondientes. González admitió algunos de los hechos y demandó a la Fiscalía, alegando que habían filtrado información sin permiso. El caso llegó finalmente al Tribunal Supremo. Es posible que la presión judicial perjudicara la relación más de lo que cualquier comunicado oficial pudiera dar a entender.
Tabla de Información
| Campo | Detalle |
|---|---|
| Nombre del novio | Alberto González Amador |
| Edad aproximada | 47 años (al momento de mayor visibilidad pública) |
| Origen | Madrileño de raíces andaluzas |
| Profesión | Técnico sanitario / empresario |
| Estado civil previo | Divorciado |
| Hijos | Tres hijos de su anterior relación |
| Inicio del romance | Mayo de 2021 (fotografiados en Ibiza por la revista Lecturas) |
| Primera aparición pública oficial | Festival de la Hispanidad, octubre de 2021 |
| Embarazo y pérdida gestacional | Julio de 2023, a las ocho semanas de gestación |
| Causa judicial | Investigación por presunto fraude fiscal vinculado a su actividad profesional |
| Facturación investigada | Hasta 4,4 millones de euros al grupo Quirónsalud (2021–2023) |
| Declaración ante el Supremo | Noviembre de 2025 |
| Situación de la pareja en 2026 | Reportes de distanciamiento y posible ruptura |
| Exmarido de Ayuso | Sergio Hernández-Torre (casados 2008–2011) |
| Exnovio de Ayuso | Jairo Alonso (pareja 2016–2020) |
A mediados de 2026, varios medios de comunicación comenzaron a informar de que se estaban distanciando. La palabra «ruptura» apareció en los titulares, pero ninguno de los dos lo confirmó directamente. Así es como suelen acabar la mayoría de estas cosas: en silencio, a través de fuentes anónimas y sin una conclusión clara y expresa. Antes de González, Ayuso estuvo casada con Sergio Hernández-Torre entre 2008 y 2011. Después de eso, salió con Jairo Alonso durante mucho tiempo y estuvo con él hasta 2020. Las pocas veces que ha hablado de sus exnovios, lo ha hecho con una serenidad que resulta difícil de fingir. Afirma que siempre ha mantenido buenas relaciones con las personas con las que estuvo. Eso bien podría ser cierto. Además, podría ser una forma de zanjar las cosas sin dejar heridas políticas sin cicatrizar.
Si se observa esta historia desde fuera, es difícil pasar por alto el hecho de que González eligió hacerse famoso y lo dejó —si es que alguna vez lo hizo— en medio de procesos judiciales sobre los que nunca quiso que salieran titulares. Había intentado mantenerse fuera del foco público. Hay límites a la discreción de las personas del círculo más cercano a Ayuso. Y, con el tiempo, esos límites quedaron claros.

