Hoy en día, el dinero no siempre es lo que cuenta en el fútbol. Cuando un club mira a los ojos a los equipos más grandes de Europa y les dice «no». Joško Gvardiol es el nombre del jugador que acaba de propinarle al Manchester City uno de esos momentos.
El defensa croata de 24 años y su agente, Marjan Sisic, llegaron a Mánchester el lunes para firmar un nuevo contrato que lo mantendrá en el Manchester City hasta el verano de 2031. Sobre el papel, lo que parece una simple formalidad fue, en realidad, el final de una de las sagas de fichajes más tranquilas, pero a la vez más tensas, del mercado de verano. Durante semanas, el Real Madrid, el Bayern de Múnich y el Barcelona se mostraron interesados en ficharlo. Ninguna de esas opciones salió adelante.
Fichó por el City procedente del RB Leipzig en agosto de 2023 por unos 77 millones de libras. En aquel momento ya era uno de los mejores defensas de Europa. Pero lo que nadie vio venir fue la rapidez con la que pasaría de ser un simple talento prometedor a algo más. Fue elegido mejor jugador del club al final de la temporada 2024-25, por delante de Erling Haaland y Kevin De Bruyne. Ese es un punto muy importante. Es toda una declaración de intenciones.

Es imposible no darse cuenta de lo duro que fue el camino. Gvardiol se fracturó la tibia en un partido contra el Chelsea en enero de este año. Hace cinco meses. Para un jugador de su calibre, con todo el mercado de fichajes pendiente de él, ese tipo de lesión podría haber complicado las negociaciones. En cambio, regresó en mayo, viajó a Norteamérica para jugar con Croacia en el Mundial y luego volvió a Mánchester para firmar. Esa secuencia dice mucho de la confianza que el club deposita en él y de la confianza que él tiene en el club.
La información filtrada en las últimas semanas indica que los términos principales del acuerdo estaban cerrados desde junio. Lo que ocurrió el lunes fue más bien una formalización. Hubo una sesión fotográfica para los medios de comunicación y fue el gran anuncio que todo el mundo estaba esperando. Hugo Viana, que acaba de asumir el cargo de director deportivo hace poco, ha sido señalado como el principal responsable de este fichaje. Con el nuevo contrato de Phil Foden y las renovaciones de Khusanov y Doku, el City está formando un equipo que parece más planificado que improvisado sobre la marcha.
También resulta interesante analizar el contexto defensivo de este fichaje. John Stones ya no está. El futuro de Nathan Aké no está claro. Todavía se baraja la posibilidad de que Rubén Dias fiche por un club español. Recuperar a Gvardiol no solo supone conservar a un buen jugador, sino también mantener la columna vertebral de la defensa, que necesita estabilidad. Enzo Maresca cuenta ahora con al menos un fijo en el flanco izquierdo al comenzar su primera temporada completa como entrenador.
Gvardiol es muy valioso porque puede hacer muchas cosas. Es capaz de cambiar de posición y jugar de central o de lateral izquierdo sin perder intensidad ni sangre fría. La capacidad de moverse entre líneas sin desentonar es difícil de encontrar en el mercado para un sistema que exige mucho posicionamiento. Y más aún a los 24 años.
Desde hace tiempo circula una curiosa anécdota sobre él: Gvardiol estuvo a punto de convertirse en jugador de baloncesto antes de decantarse por el fútbol. A primera vista, parece un dato anecdótico, pero si lo piensas bien, dice mucho de su capacidad atlética y de lo bien que lee el juego. En cualquier caso, el fútbol se alegra de que se quedara en este deporte.
Su publicación en Instagram poco después del Mundial, escrita en croata, trataba sobre el dolor, el carácter y la patria. Croacia ya había quedado eliminada, por lo que estaba claro que no escribía para sus seguidores, sino para sí mismo. Probablemente se haya quedado en Manchester porque se siente muy vinculado a lo que hace. No todo es cuestión de dinero. Hay momentos en los que el lugar al que sientes que perteneces es más importante.
Joško Gvardiol, de 24 años, tiene un contrato que dura hasta 2031. Podríamos pensar que esta renovación ha sido una de las decisiones más acertadas que ha tomado el City en los últimos años. El equipo tiene un defensa por ahora. El defensa tiene un lugar donde vivir.

